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Ps. Vladimiro Vásquez 2008-19 (Expreso de Oriente) PDF Imprimir E-Mail

 

SERMÓN 19

EXPRESO DE ORIENTE

Lucas 15:1-7

 

COMENZANDO

Expreso del oriente es un título que muy bien podrían llevar las 3 parábolas de Lucas  15. Las 3 hablan de una sola cosa: El gozo del Padre Celestial  por el que se arrepiente y vuelve a Él.  Dice la Escritura Sagrada que la humanidad fue expulsada al oriente del Paraíso.  Pero la voluntad del Padre Celestial, nunca fue esa y Su anhelo, siempre ha sido ¡LA REPATRIACIÓN DESDE EL ORIENTE!   Ese  es  uno de los anhelos más grandes del Creador,  que Sus criaturas alcancen el  lugar otorgado, que no  es otro que el  Paraíso, donde reinan la dicha y la felicidad.

EL PARAÍSO PERDIDO

Desde antes de la creación del hombre existía en la mente Divina ese lugar, llamado  El Huerto del Edén.  Pedro Ortiz, en su Diccionario,  define la palabra Edén como delicia, y placer.(1) Traducido a nuestros términos le podríamos llamar, el País de la felicidad. Dicen las Escrituras Sagradas que  Adam fue puesto allí “…  para que lo labrara y lo cuidara." (2),(3) El requisito para su permanencia allí era la obediencia a los mandamientos de Su Creador,  los cuales, con excepción de uno, eran positivos. Sin entrar en mayores detalles, diremos que Adam   ¡Desobedeció el único encargo prohibitivo! Había sido advertido con anterioridad sobre las consecuencias de  la rebeldía.  Entre otras cosas, la sentencia contenía lo siguiente que transliterado a caracteres latinos dice:

“Vayegaresh et ha-adam vayasheken mikedem legan-Edén” (Génesis 3:24)(4) Una traducción muy literal, ateniéndose al diccionario más que pensando en el lector dice:  “Y desterró al Adam y lo instaló al oriente del Huerto de la Felicidad…”(5) 

De aquí entendemos que el verdadero estado de la humanidad es la dicha o felicidad, a donde todos anhelamos llegar.  Cada quien puede esforzarse lo mejor posible, sin embargo, sólo existe un camino, como se declara en Juan 14: 6Jesús le dijo: —Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre sino por mí.

Ese es el marco conceptual de Lucas 15: 1, que en la traducción de Hendriksen, se lee así: “Ahora los cobradores de impuestos y los pecadores tenían por costumbre reunirse (o: se estaban reuniendo) alrededor de Jesús para oírle. 2 Pero los fariseos y los escribas refunfuñaban constantemente, diciendo, ¡Este tipo recibe a los pecadores y come con ellos!(6)

Todos buscaban Su compañía porque les transmitía el gran anhelo del Creador para que todos los descendientes de Adam, vuelvan al Paraíso.  Eran enseñados y aceptados. 

EL RETORNO
 
Lucas 15: 3Entonces él les refirió esta parábola, diciendo: 4« ¿Qué hombre de vosotros, si tiene cien ovejas y se le pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto y va tras la que se perdió, hasta encontrarla? 5Cuando la encuentra, la pone sobre su hombro gozoso, 6y al llegar a casa reúne a sus amigos y vecinos, y les dice: “Gozaos conmigo, porque he encontrado mi oveja que se había perdido”.

En el plan original de la Creación se determinó que el mundo presente permitiera el trabajo espiritual del ser humano.  Esto permitiría la existencia de una nueva dimensión, la del mérito y demérito, de acuerdo con la elección de obedecer o no al Creador. El mérito de la obediencia, era la vida en el Paraíso y lo contrario la exclusión.  Una cosa importante de ver es que la permanencia allí, estaba en relación directa a la elección humana.

No obstante la expulsión, es  tan trágica como podría parecer a simple vista. Esto lo aprendemos de la presente parábola, que nos muestra el intenso interés del Pastor  Eterno que sale en busca de Su ovejita.  Y cuando la encuentra, la pone sobre Su  hombro y gozoso busca a vecinos y amigos para celebrar el hallazgo.

Ahora bien, toda la creación se vio afectada por la desobediencia.  Por eso hoy,  al volver al redil, lograremos no solo encontrar la felicidad individualmente perdida, sino también le haremos bien a nuestro entorno espiritual, social y físico.  Mientras mayor sea el número de los retornantes, más beneficio habrá para nuestro medio.

No  deben perderse de vista las dos acciones que muestra la parábola.  Por un lado, vemos al Pastor Eterno buscando Su oveja.  Por otro, el sufrimiento de la oveja, pues está incapacitada para solucionar su estado actual.  Su sentido de orientación es casi nulo y su capacidad para defenderse de los depredadores también. ¿Cómo salvarse? 

CAMBIO DE RUMBO

Aparentemente todo el trabajo de volver la oveja al Paraíso es hecho por el Creador.  Pero no es así.  Por más que el amor y  las facilidades Divinas sean muchas,  la elección humana siempre acompañará ese retorno, como nos enseña la misma parábola al final: 7Os digo que así habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento.  Recordemos que la desobediencia a los mandamientos  Divinos ocasionó el destierro del Huerto de la Felicidad. Lo inverso también es cierto, como lo revelan las Sagradas Escrituras en   1ª de Juan 5: 3 –  5 
 
¡NOS ESPERÓ!

 


El gran amor del  Creador le hace anhelar  el retorno de todos a Su Redil,  y “deja”   a las 99 en el desierto y va en busca de la perdida.  Pedro Testimonia que el anhelo ardiente del Señor es que todos se tornen a Él  (su 2ª Epístola 3:1 – 10).

 

 

[1] Pedro Ortiz, LÉXICO HEBREO-ESPAÑOL Y ARAMEO-ESPAÑOL, (Sociedad Bíblica, Madrid 1a Edición 1997), página 126.

[2] Génesis 2:15. 

[3] Reina-Valera 1995—Edición de Estudio, (Estados Unidos de América: Sociedades Bíblicas Unidas) 1998. Las referencias bíblicas se harán de esta versión. De lo contrario, se hará la cita respectiva.

[4] Todas las fresas o palabras hebreas de estos estudios han sido tomadas de Biblia Hebraica Stuttgartensia, (Deutsche Bibelgesellschaft Stuttgart) 1990.

[5] Para el Hebreo véase la Biblia Stuttgartensia ya citada.

[6] Guillermo Hendriksen COMENTARIO DEL NUEVO TESTAMENTO, Exposición del Evangelio según San Lucas, (Estados Unidos, LIBROS DESAFÍO) 1990, página 703.


s. Vladimiro Vásquez
Pastor General
Visión de Fe - Guatemala