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MINISTRANDO RESTAURACIÓN
II PARTE
Hace muchos años, en Agosto de 1995, el Ps. David Wilkerson predicó un mensaje conmovedor acerca de la restauración. El título del mismo era: ¡Tomando la Toalla!. En ella, este precioso Siervo de Dios, quien fue el poderoso instrumento para restaurar muchísimas vidas de la gente marginal en USA, de los cuales Nicky Cruz y Sonny Arguinzoni fueron algunos de sus discípulos, da cuenta:
« En Juan 13 encontramos un famoso pasaje, en el cual Jesús tomó una toalla y una cubeta y lavó los pies de Sus discípulos… Él les dijo: "Pues si yo, el Señor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros" (Juan 13:14).
Algunos cristianos devotos toman este verso literalmente. Han hecho su costumbre el tener servicios de "lavamiento de pies". Esto es de mucho mérito, no obstante, si permanece solamente como un rito, el verdadero significado del lavamiento de pies se ha perdido.
Después que Jesús lavó los pies a los discípulos, Él se puso de nuevo su manto, se sentó y les pregunto, "¿Sabéis lo qué os he hecho?" En otras palabras: "¿Han entendido el significado espiritual del lavamiento de pies?"
Yo creo que esta pregunta del Señor es también para nosotros hoy en día. Desde luego, algo muy poderoso y profundo estaba tomando lugar; Cristo estaba enseñando a Su iglesia una de sus lecciones más importantes. Pero, ¿entendemos nosotros la profundidad de lo qué Jesús hizo al lavar los pies de los discípulos?
Jesús no estaba instituyendo una ordenanza a ser llevada a lo largo del tiempo en la iglesia, tales como la santa cena o el bautismo en agua. Si eso fuese a si, Él lo hubiera instituido al principio del entrenamiento de los discípulos. Y Él mismo se hubiese sometido al lavamiento de pies, así como Él lo hizo con el bautismo en agua. He estudiado detenidamente mis comentarios bíblicos para ver lo que los padres de la iglesia han dicho sobre esta escena. Casi sin excepción, escribieron que su importancia es el ejemplo de la humildad de Jesús. Él tomó el lugar inferior para enseñarnos cómo ser humildes. Sin embargo, yo creo que esta interpretación pasa por alto enteramente el significado de este pasaje. Después de todo, Jesús ya había dado un ejemplo de humildad al tomar la forma humana - poniendo aparte Su gloria y viniendo a la tierra como un siervo.
¡No, este pasaje nos dice mucho más que eso! Yo creo que Jesús nos estaba dando un ejemplo del tipo de manifestación física que Él mas desea - el de "tomar la toalla"!
Hoy, cuando hablamos de manifestaciones, pensamos de personas en los servicios de la iglesia que caen al suelo. Para muchos, esa clase de manifestación parece extraña. No obstante, cuando se estudia la Palabra de Dios, se aprende que Jesús habló bastante de inusuales manifestaciones físicas.
Jesús no habló de caer al suelo. ¡Pero Él sí habló de caer al suelo y morir - para dar frutos! Él habló de la manifestación de tomar una cruz - de cortar una mano ofensora, de arrancar un ojo ofensivo, y de ir una extra milla.
Pero de todas las manifestaciones una de las más inusuales que Cristo habló es de Su llamado de tomar la toalla. A lo largo de mis años en el ministerio, muchas personas me han preguntado, "¿Por qué no nos lavamos los pies en la iglesia, como Jesús nos llamaba hacerlo? Él dijo,'Si Yo lo hago, vosotros debéis hacerlo, también.'"
Usualmente contesto, "lo que Jesús esta hablando, es primordialmente una cosa espiritual, y no solamente física." Pero aunque yo decía esto, yo no tenía un concepto del significado espiritual del lavamiento de pies.
Nosotros escudriñamos sobre ciertas verdades en la Biblia porque no comprendemos su significado - y por muchos años hemos perdido el poder de estos pasajes. Por ejemplo, la Escritura nos dice:
"...por amor nos servimos unos a otros" (Gálatas 5:13). y también:
"(Sujetados) los uno a los otros en el temor de Dios" (Efesios 5:21).
¿Cuántos realmente sabemos lo qué significa el servirnos unos a otros en amor? Y ¿cómo debemos de sujetarnos los unos a los otros en el temor de Dios? Es fácil comprender cómo una esposa debe de someterse a la autoridad espiritual de un esposo santificado. Y lo mismo es verdad para los hijos de someterse a los padres santificados. Pero, ¿en qué formas prácticas servimos y nos sometemos los unos a los otros en la casa de Dios?
Yo creo que si entendemos lo qué Jesús hizo cuando lavó los pies de Sus discípulos, entenderemos estos conceptos de servicio y sumisión. Usted ve, sirviendo unos a otros en amor y sometiéndonos los unos a los otros en el temor santo significa mucho más que tomar órdenes o ser responsable ante una autoridad más alta. Más bien, estas verdades gloriosas se abren únicamente dentro de un contexto de "tomar la toalla." »
Este fragmento de esa enseñanza del Ps. Wilkerson nos habla claramente del Ministerio de Restauración que el Señor nos ha llamado a cumplir en el mundo, sobretodo en la familia de Dios.
Hay algunos conceptos que debemos tener en cuenta en relación a “lavarnos los pies “ los unos a los otros
Lima, Oct.2008
Ps. Fredy Pariasca
Pastor New Life
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